Guíame Siempre, Mi Señor - 141
Adondequiera que mi Señor me guíe,
Yo le seguiré, por Su amor;
Es Su mano la que me conduce,
Herida por mí sobre la cruz.
Guíame siempre, mi Señor,
Guía mis pasos, Salvador;
Tú me compraste en la cruz;
Gobierna mi vida, mi Jesús.
Encuentro placer en seguirte;
Me haces sentir descanso y paz;
Dulce es para mí Tu voluntad,
Obedecerte me trae gozo.
Sigo sin temor a mi Señor,
Que me llenó de Su amor;
Sintiendo cercana Su mano,
Puedo cantar en la oscuridad.
Condúceme a Tu reino,
Por el huerto y por la cruz;
Allí quedó muerto el viejo "yo",
Allí mi espíritu revivió.



