La Aspiración del Alma - 341
Mi alma anhela habitar
En los atrios del Señor,
Y para siempre oír
La voz de mi Redentor.
No se hallará descanso
En la casa del pecador;
Solo en Jesús
Se encuentran la justicia, la paz y el amor.
¡Oh venid, creyentes, vayamos ya
A la casa del Señor,
Pues Él nos enseñará
A servirle con gran fervor!



