La Invitación de Cristo - 19
He aquí, la voz de Cristo clama
Sobre el mar embravecido
De esta vida peligrosa:
“Venid a refugiaros en Mí.”
Cuando en otro tiempo, en Galilea,
Esa dulce voz se oyó,
El corazón que la escuchó
Todo lo dejó al instante.
Por encima de las voces seductoras
De las atracciones del mundo,
Clama la dulce voz de Cristo:
“¡Dadme vuestros corazones!”
Ya sea en medio de los placeres,
Ya sea en el día de la aflicción,
Todavía clama con paciencia:
“¿Me amas tú, oh cristiano?”
En la senda estrecha y santa,
Ya recorrida por Jesús,
Él te llama a seguirle:
“¡Ven, cristiano, anda en la luz!”
Desde aquella cruz dolorosa,
Donde resplandece Su amor,
Oye la voz que te invita,
¡Óyela y síguela, pecador!



